domingo, 2 de marzo de 2014

DÁTILES VERDES

Dátiles sin garrotillo

El garrotillo propio de los dátiles verdes no los protegió hasta su maduración. Cayeron todos verdes. Carmelo carraspeaba entre dátil y dátil como si tuviese un papel de lija en la garganta. Hasta que les dio fin. A todos.

- Mi trompo. Quiero mi trompo.-exigió Carmelo con el escobajo de palmera en la mano.

- Pelma, ¿dónde has escondido los dátiles?

- Me los comí. Quiero mi trompo.

Carmelo ganó su primera apuesta ejerciendo de picudo.
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