domingo, 22 de diciembre de 2013

UNA VENDA EN LOS OJOS


- Ya ves lo que te pierdes por tener los ojos cerrados.

- No creas, tengo paisajes más hermosos en mi interior. Con el calorcito me basta.

- Pues acaba de entrar el invierno.

- Tampoco es el primero. No te preocupes. Ya pasará.

-¿Te traigo un té?

- U dos.



domingo, 15 de diciembre de 2013

SOLO EN LA SABINA


Las mañanas de mayo invitaban a pasear por la orilla de la playa. Carmelo ya conocía la ruta de la rabona. Había ido de cacería con sus hermanos a La Laguna, a La Mosca, a Los Llanos, a Lopina y a otros enclaves que estaban siempre abiertos. Para perderse en el de La Laguna, su favorito, le bastaba con acercarse a la orilla y sentir la brisa hasta el fortín de Camarón.

Escondió la maleta en uno de los lentiscos del cerro de Las Cancelas y buscó la playa al final de los eucaliptos de Villacañas. La marea estaba vacía, como a él le gustaba. El sol le acariciaba todo el costado izquierdo y la humedad del océano refrigeraba su perfil derecho. Se descalzó y llegó al fortín oliendo a seba.

En La Laguna buscó la sombra de una sabina y se emborrachó con el canto de los pájaros. Los cañaverales le pillaban lejos y La Mosca aún más lejos. Decidió echar allí la mañana. Solo.

En la escuela estarían machacando la tabla del siete y repasando la del seis hasta donde alcanzase la caña de bambú.

domingo, 10 de noviembre de 2013

CASTAÑAS ASADAS


Fue una tarde apacible y húmeda. La foresta enjugaba líquenes y setas con sus lágrimas dulzonas. La chimenea esperaba consumiendo troncos de encina como si masticase chicle hasta que llegasen del castañar… Carmelo siempre había soñado con un momento así.



domingo, 3 de noviembre de 2013

ALTABACA


Antonio Luis estaba acostumbrado a cortar altabaca para echarla en la camada de las vacas. Decían que era buena para el mosquerío. Cuando terminaba de extenderla, seleccionaba un par de matas y las colgaba boca abajo, atándolas a las vigas con una toniza.

Carmelo y El Gitano le estuvieron ayudando varios sábados para que le diese tiempo a entrenar pues era un buen defensa.

- Quillo, no puedo ir a entrenar porque tengo que renovar la camá de lartabarca. Si no, mi tío me da la vara, se lo dice a mi padre y se acabó el fútbol.

Los tres chiquillos fueron al campo y comprobaron lo duro que resultaba recolectar el insecticida natural. La tierra estaba dura y la azada rebotaba.

- Quillo, ¡qué zorrotrocos tienen las joías! - decía El Gitano separando las raíces del resto de las plantas.- Menos mal que a los cochinos les gusta.- añadía.


Carmelo y El Gitano se quedaron con el cante. Antonio Luis perdió su precioso nombre  de lateral derecho para ser conocido en el futuro como Lartabarca.


sábado, 26 de octubre de 2013

DEL BAR PAQUITO A LA CRUZ DEL MAR

Isaac Peral
El Paseo era el tramo de la calle Isaac Peral que va desde el bar Paquito hasta la Cruz del Mar. Carmelo lo tenía bien pateado. En verano sacaba pecho apagando colillas con el dedo gordo del pie cuando volvía de la playa para comer. Por la tarde solía coger un bolsillao de chapas de cerveza o de cocacola para jugar en la arena a las carreras de ciclistas.

viernes, 30 de agosto de 2013

LA PUNTA DEL CORRAL


La punta del espigón del muelle era un lugar que fascinaba a los pescadores de caña y a los de tiraíllo. Carmelo los observaba mientras comía lapas crudas. Una mojarrilla al extremo del anzuelo o una simple picada eran celebrados por los pescadores noveles como si les hubiese tocado un gran premio en una tómbola. Cuando alguien lograba sacar un sapo roncador de entre las piedras, la fiesta se convertía en tragedia. El alboroto y el griterío parecía preceder a la aparición de Godzila entre los bloques de hormigón.

- ¡Un monstruo! ¡Mamá, he casado un monstruo!

Carmelo bajó de su atalaya y ayudó a despercarlo. Sabía que sería suyo.

- Es un zapo roncaó.

-¡Qué asco! ¿Y eso se come?¿Pica?- Preguntó la madre del aventurero.

Carmelo no le mintió cuando le advirtió de la peligrosidad que suponía pincharse con las aletas.

- Javi, tíralo al mar, miarma.

-¡Qué va, señora! Yo los cojo para echárselos al gato.

- Cógelo para tí, chaval.

Dicho y hecho.

Carmelo metió el dedo en la boca de Godzila y emprendió un trote cochinero que le llevaría hasta la cocina de su casa. Dos quilos y medio de sapo no se cogen así como así en la punta del corral.




domingo, 4 de agosto de 2013

CABALLO GANADOR

Llegada a meta. Las Piletas.

Carmelo llegó al Tiro Pichón resoplando. Las tardes de levante le ponían de mal humor y había salido de su casa con todo el peso de la calor. Sabía que a primeros de junio podía ser tarde  para catar las primeras brevas. Así que se puso en camino sin avisar a nadie, con el último bocado rondándole las mellas.

Carrera de caballos en Sanlúcar.

Con el viento a su espalda se ahorró el engorro de tener que expulsar los chinitos de los ojos; pero estuvo a punto de caer de bruces en la cuneta un par de veces. Sintió cierto alivio al cruzar el eucaliptal de La Pachá; en parte porque se sabía a mitad de camino y; en parte, porque amainaba el viento.
- Abuelo, vengo a hincharme de brevas.-resopló sinceramente.
Carmelo se dejaba caer de esa manera cuando hablaba con sus abuelos.
- ¿Y no eres capaz de esperar un ratito a que se aplaque la calor?
- Un poquito sí. Pero no mucho.
- Siéntate un poco y descansa.
Carmelo obedeció y se sentó en una silla de tijeras, de las de los velatorios. Estuvo mirando los cuadritos que sus tías habían clavado en las paredes para decorar la estancia.
- Abuelo, ¿quiénes son esos que están con el caballo?
- Tu padre y tu tío Manolo. Ese era un caballo de carreras.
Carmelo iba a echar los ojos afuera como si fueran dos chinitos que el levante hubiera escondido en sus cuévanos.
- ¿Y estos dos, quiénes son?
- Tu padre y su primo, El Bizco. El caballo es el mismo de la foto de al lado. Ese día lo llevaron a correr a Sanlúcar.
Carmelo se veía galopando a lomos del corcel.
- ¿Dónde está el caballo, abuelo?
- Lo vendimos. Esos caballos son muy delicados y no valen para el trabajo.
El perro se echó a su vera y apoyó la cabeza en la cruceta de la silla para mantener en alto el hocico. Le gustaban las tertulias y estaba intuyendo que la conversación sería interesante. Y lo fue.
El abuelo entretuvo al nieto contándole detalles del cuido que precisa un caballo de carreras y de lo poco rentable que resulta ser dueño de uno de ellos.
Carmelo miraba las fotos que tenía enfrente.
- Pues a mí me gusta ese, abuelo.
- ¿Más que las brevas?
- ¡Quizás no!
- Vale. Coge la canasta y tráete unas pocas; pero no las cojas hinchonas.
El abuelo siguió riendo cuando Carmelo ya palpaba las primeras lámparas de la temporada.





Dedicado a mi hermano Lucas, quien me enseñó a decir "breva con la boca cerrá" y a esperar a que estuviesen maduras para que no me doliesen los labios.

viernes, 26 de julio de 2013

DÍAS DE SOL

Girasol

Las pipas de girasol eran una de las debilidades de la chiquillería; el regaliz de palo, otra.
Carmelo tenía ganas de crecer, entre otras cosas, para que le crecieran las manos y comer más pipas por el mismo dinero. Con una perra chica tenía para todas las que le cupiesen en las dos manos abiertas y Manolín se las daba bien despachadas pues no paraba de llenárselas hasta que caían algunas sobre el mostrador del quiosco.
- Ahora vuelvo por el orozuz, Pepe.
- Espera un poco que te lo meto en el bolsillo. Toma, cuatro palos de los buenos. Hoy te ha ido bien en la lotería, ¿no?
- Sí. He llenao el cartón casi del tirón.

jueves, 11 de julio de 2013

LA CASAPUERTA


Los cantos de triquitraque soltaban chispas sobre los bordillos de la acera. Las llantas de los coches de caballos golpeaban las juntas de dilatación de la Calle de Cemento cortando el  ritmo alegrón de los collares de cascabeles. Las salamanquesas no disponían de mucho tiempo para entretenerse en músicas celestiales ni en estridencias callejeras. Las mosquitos y las hormigas aludas se paseaban de farolillo en farolillo como si lo hicieran por el real de la feria. Pupilos y vecinos sacaban sillas de anea para sentarse al fresquito y hablar de vientos, temperaturas y gentío playero.
-Hoy ha hecho bastante más calor que ayer.
-El levante es mortal.
-¡Menos mal que por la noche refresca!
-Pero te pone la cabeza fatal.
-En Sevilla había esta tarde más de cuarenta a la sombra.
-Niño, tráete el búcaro.
-¡Qué pestazo a cagajones!
-Niño, no tires más la piedra que se asustan los caballos y la vamos a liar!
-¿Hay agua fresquita?
La piedra rebotaba de bordillo a bordillo para cruzarse entre las patas de los caballos unas veces o por en medio de los radios de las ruedas de los carros, otras. A veces, el canto rodado golpeaba sobre algún radio al tiempo que los aros de hierro lo hacían sobre una junta de dilatación y el estruendo ponía de los nervios tanto a la concurrencia como a caballos, cochero y pasaje.
-Hoy estaba la playa que no cabía un alma.
-Pues verás el sábado y el domingo.
-Niño, suelta la piedra y ve a por el búcaro.
Carmelo metió la piedra, aún caliente, en uno de sus bolsillos y entró hasta el corral para coger el botijo de debajo de la parra. Le dio un chupetón largo antes de sacarlo a la calle. Oyó que arreciaba el cascabeleo resonando en la casapuerta y comprendió que su padre había vuelto a quitarlo de la acera porque estaban a punto de pasar dos naterros.
-¡Cagonlamá!
La salamanquesa se zampó una espléndida aluda rubia casi en el alféizar antes de que agosto comenzase a refrescar.

jueves, 13 de junio de 2013

MIRLOS DE LUNA

Romance de la luna Clica



"Cuando la tarde se puso 
morada, con luz difusa, 
pasó un joven que llevaba 
rosas y mirtos de luna..." (FGL)

sábado, 8 de junio de 2013

VIVIR EN LAS NUBES



 Las vacaciones son algo así como un estado de vegetación entre azules, blancos y grises.

miércoles, 5 de junio de 2013

jueves, 30 de mayo de 2013

EMBÁRCATE, MARINERO


Carmelo sintió cómo se le abría el cielo cuando Esaú ladeó la cabeza a modo de invitación para coger la calle Isaac Peral. Había visitado a varios familiares bufando bajo el peso del almirantazgo y ya no podía más con la calor. Tampoco le quedaban estampitas.
- Mamá, ¿puedo salir con el primo?
- Sí, pero no te tardes. Dale el librito a tu hermana y ten cuidado, no vayas a perder los gemelos.
Esaú puso cara de bueno y encaró la luz cegadora de la casapuerta.
- Vamos, Almirante.
La princesa se quedó con las ganas de coger bahía, aunque se divertía con su prima Conce. El Pelma marcó el paso exagerando el braceo para quitarse de en medio cuanto antes.
Ya en la calle, Esaú reveló los pormenores de la operación:
-¡ Al muelle !



EL TEJADO DE PALACIO

Detalle del tejado del Palacio de Mondragón (Ronda)

viernes, 24 de mayo de 2013

EL GORRIÓN VALIENTE



- Cuando sea mayor viviré en una ventana y me sobrará sitio.
- ¿Como un gorrión?
- Sí, pero con rejas.


lunes, 20 de mayo de 2013

POR UNA CARRÁ DE BEATAS



- ¿Qué vas a querer desayunar?
- Na. No terro na.
- Algo tienes que comer. No seas bruto, hijo.
- Na terro.

Y no desayunaba si se le había metido en la cabeza quedarse en ayunas.

domingo, 12 de mayo de 2013

EL CINE DE LAS SÁBANAS BLANCAS

Fotograma de la película de tus sueños


Pantalla recogida

Lo mejor del cine de las sábanas blancas era que cada quien se podía montar su propia película.

sábado, 4 de mayo de 2013

XIKI

Xiki al trasluz

Cada mañana bate las alas junto al periódico mojado en un cafelito con leche y  una tostada con mensajes de crema entre sus labios de cera.
Al mediodía clava su pico en un instituto de flores amarillas tanteando su besito mañanero entre las briznas de trébol.
-Hoy tarda en llegar, Carmelo.
Será que las flores suenan cuando la abeja las mueve; será que el gorrión anda chungo porque no anda; será que la xiki cuela el sol entre sus alas y filtra los rayos de la aurora...
El caso es que a las doce, cuando muere el reloj, llegan los besos como campanillas que resuenan con los toquecitos del badajo de su pico.
- ¿De qué color tienes la cresta hoy, Xiki?
- Azul.
- ¿Qué haces, Carmelo?
- Nada, tita. Miraba hacia el cielo.

Xiki metida en faena


                                   
Xiki en el pozo

viernes, 3 de mayo de 2013

LA CIGÜEÑA Y EL GORRIÓN

Colonia de cigüeñas blancas

La cigüeña llegó a la torre como cada primavera. Comenzó su crotoreo nada más asentar sus largas patas sobre el nido viejo que se desparramaba por las cornisas del campanario. Atacó castañeteando el pico como la metralleta del sargento Gorila hasta que logró intimidar a otro macho que pretendía ocupar su nido.
Carmelo galopó escaleras arriba y brincó al pretil para abrir la boca mientras el ave se arqueaba como un junco, llegando a tocarse la espalda con la coronilla. El nido era suyo, como cada temporada.
- ¡Gorrión!¡A comer!
- ¡Voy, tita!¡Ya están aquí las cigüeñas!
Nido de gorriones sobre araucaria

domingo, 28 de abril de 2013

LA CURRUCA ACURRUCADA

Curruca en una casuarina
- Carmelo, no te asomes más al nido que lo vas a aburrir.
- Si solo lo he mirado una vez... Ya  tiene tres huevos... Son como verdecitos.
- Vas a ponerlos moraos de tanto mirar.
- He visto a la curruca acurrucaíta sobre los huevos. Me ha mirado y no se ha levantao del nido. Es mi amiga.
- ¿Entonces cómo has visto los huevos?
- Bueno, se levantó un poquito para enseñármelos.
- ¡Coñó...!

Nacieron cuatro pajarillos al cabo de dos semanas larguitas.
Carmelo no cabía en sí de gozo. Manolo, tampoco.

jueves, 25 de abril de 2013

GRACIAS

Mirla preparando la merienda

Sé que en un día como el de hoy me hubieras llevado a ver algo así. Sé que estás disfrutando de esta imagen y que te alegras porque he conseguido atraparlo mientras preparaba la ceba de sus crías.
Un momento mágico esperado pacientemente para regalártelo; para regalármelo.
-Mira, Pelma, una mirla. Fíjate bien en el pico.

miércoles, 24 de abril de 2013

FIESTA EN LA SALINA

Flamenco

La salina estaba revuelta.
Los flamencos cernían agua como si buscasen oro.
Carmelo pensaba más en el pedaleo que le esperaba en el camino de vuelta que en el bocadillo.
- Aquí tenemos que dejar las bicicletas para no asustar a los pájaros. Te voy a enseñar a echarle el candao.
La bicicleta nueva de Carmelo quedaba de lujo atada a la de su hermano mayor.
- Fíjate bien en lo que hacen con el pico. Están comiendo.
- ¡Qué bonitos son!
- Calla, que se asustan. Coge los bocadillos y sígueme.

sábado, 20 de abril de 2013

CARBONERITO DE LAS MARISMAS

Carbonero sobre sarcocornia perenne (salicornia)

El Camino se hace penoso si los mosquitos, las arañas voladoras al garete y las moscas de los ciervos, cojoneras donde las haya, no te dan tregua. La arena recalentada por el sol hace el resto.
El Rocío queda a un par de jornadas de arena.
- ¿De qué es tu bocadillo?
- De tortilla.
- ¿Con papas?
- Y con mosquitos.

viernes, 19 de abril de 2013

MORAS VERDES

Mosquitito esperando que maduren las moras

- Pelma, no hay cosa que le guste más a un mosquitito de los gordos que un moral cuajao de moras blancas.
- ¿Y qué come el resto del año?
- De todo. Como un cochino con pico.
- Parece una curruca cabecinegra.
- Lo es, Pelma. Ya verás las pellitas que le salen cuando se harte de moras. Le cambia hasta el canto.

miércoles, 17 de abril de 2013

OJALÁ SE EMPIQUE LA CUJÁ

Cogujada

   Esta tarde hemos tenido visita. Lo que se dice una entrada por una salida.
Llegó la cujá y se fue sin levantar siquiera la cresta.

sábado, 13 de abril de 2013

SE VA CON COLÓN

Mascarón de proa de La Niña

Los hermanos Pinzones siempre han dado mucho juego. Colón lo sabía desde antes de embarcarlos en su locura americana.

Mascarón de proa de La Pinta
Poco imaginaban que el tema de los pajaritos llegaría a ser vital para el futuro del nuevo mundo.
La clave está en verlos o no verlos.

Colón los vio antes que nadie.

Luego llegaría el Orinoco y tal y tal.

¿ Y tú? ¿También ves pajaritos ?


miércoles, 10 de abril de 2013

PAVONEARSE


Cogió el chándal de los domingos y se dirigió al jaulón de los mítines. Su séquito le seguía a pocos pasos, atusándole el plumaje y dando lustre a los ósculos de su culito panadero.

- ¿Con qué nos sorprenderás esta tarde, señol?
- Cállate, pelotillero, que me está hablando un pajarillo...
- No lo vemos, señol.
- ¡ Aló, comandante Pio Pio !

jueves, 4 de abril de 2013

GALLITO

Joselito El Gallo
Joselito se acercó con parsimonia a la mesa de la terraza, dio un saltito y ofreció su mejor perfil a la cámara. Se le notaba su experiencia en las poses y sabía mantener la mirada con intensidad, sin parpadeos.
-¿Estoy bien así?
-Perfecto.
Joselito mantenía la compostura ráfaga a ráfaga, disparo a disparo.
-¡Ole ahí, valiente!
-¿Al cielo con ella, miarma?
-Calla. Y no te muevas.

UNA TARDE DE PATOS




lunes, 1 de abril de 2013

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